7 ene. 2013

SIXTO PAZ EN LA MAQUINA DE LA VERDAD

 


Este audio es del programa La Maquina de la Verdad de 1994. En el se somete a la maquina Sixto Paz, lider del Grupo sectario RAMA. En el programa también participan Salvador Freixedo y Juan Garcia Atienza.

[Extracto del libro Una insólita invitación, de Sixto Paz Wells]
En los meses iniciales del años 1995 me encontraba en Acapulco (México), dando unas conferencias, invitado por la prestigiosa Universidad Americana, gracias a gestiones realizadas por el señor cónsul alemán en esa ciudad –y gran amigo– Mario Wisthental, cuando recibí una llamada telefónica de larga distancia, procedente de España, haciéndome un inesperado ofrecimiento. Resultaba ser que el importante Canal Telecinco de Madrid estaba interesado en que asistiera a un programa muy popular y de alto rating, llamado «La Maquina de la Verdad», donde el invitado –siempre una persona «famosa» y controversial– era sometido delante de cámaras, al polígrafo o detector de mentiras. El sometido delante de cámaras, al polígrafo o detector de mentiras. El propósito era que aquella persona demostrara la veracidad de sus polémicas afirmaciones o quedara revelada su falsedad. La idea era tentadora, no sólo por los viáticos que ofrecían sino por la oportunidad de llegar al público en general con nuestra verdad, y que para mí era decirles a todos, lo que hemos aprendido de los Guías: «que el contacto es una realidad»; «que todos podemos ser parte de ese contacto»; «y que el contacto aporta un mensaje trascendental para la humanidad: Un mensaje de esperanza, por cuanto el mundo no se va acabar sino transformar, pero a partir de nuestra propia transformación individual». Ciertamente, estos seres extraterrestres no sólo existen sino que la gran mayoría de ellos no viene con mala intenciones, actuando incluso algunos de guardianes y vigilantes nuestros. Y con su presencia nos recuerdan que nosotros también podemos sobrevivir a la etapa actual que estamos enfrentando. Más allá del mensaje, también consideré que la asistencia al programa me permitiría aclarar muchas cosas sobre el desenvolvimiento de la Misión Rahma, las razones de su posterior disolución como organización y el proceso evolutivo del grupo. Sabía que había tanta información equivocada y tendenciosa sobre nosotros, que me parecía una oportunidad única como para dar a conocer las cosas tal como son o como las vemos nosotros. Además estaba más que demostrado que nuestra experiencia era y seguía siendo real.