28 feb. 2014

EL MAYOR IMPACTO DE UNA ROCA EN LA LUNA






Un extraordinario impacto tuvo lugar en la superficie lunar el 11 de septiembre de 2013, y fue detectado y registrado por científicos de la Universidad de Huelva y el Instituto de Astrofísica de Andalucía, mediante el programa de observación MIDAS (Moon Impacts Detection and Análisis System). Ahora la revista científica Monthly Notices of de Royal Astronomical Society ha confirmado que se trató de la explosión más grande detectada en el satélite natural de la Tierra, superando a la que fuera registrada meses antes por la NASA. En este caso, la roca que impactó contra la Luna pesaba unos 400 kilogramos; cayó sobre la zona conocida como Mare Nubium, a una velocidad de 61.000 kilómetros por hora. Los científicos del proyecto MIDAS calculan que la nueva cicatriz lunar ocasionada por este choque debe medir no menos que 40 metros de diámetro.




El fogonazo producido por el súbito aumento de la temperatura que generó el impacto pudo verse a simple vista desde la Tierra, y para los investigadores, quienes pudieron observarlo con telescopio, duró ocho larguísimos segundos. “Casi no podía creerlo, me di cuenta de que había visto algo extraordinario (…) Los impactos contra la Luna son muy frecuentes, pero los objetos tienen el tamaño de una nuez; ver un impacto como este es muy difícil y excepcional” explicó el Profesor José María Madiedo, de la Universidad de Huelva, uno de los investigadores que tuvo la oportunidad de observar en directo este increíble fenómeno, y quien realizó el video que nos permite observarlo.



Especialistas de MIDAS han comunicado también que luego de estudiar la cantidad de objetos que caen sobre la Luna (y caen como en este caso directamente sobre su superficie dado que no tiene, como la Tierra, una atmósfera que la proteja), pueden deducir qua la cantidad de impactos de rocas contra nuestro planeta debe ser diez veces mayor que lo que se pensaba hasta ahora. Y advierten que, si en el futuro la humanidad decide establecer una colonia en la Luna, deberá prestarse especial atención a la caída frecuente de estos objetos.