18 nov. 2012

LOS INTRATERRESTRES DE STELTA





Presentación

¿Dónde situamos el límite entre los posible y los imposible?

¿Quién podría, desde su consciencia, establecer el punto exacto a partir del
cual todas las posibilidades serían imaginables, pero no materializables?

El progreso científico y tecnológico de la humanidad actual fue precedido de un
período de casi inercia en todos los sectores de la actividad humana. En el
comienzo de este siglo esa posición estática inició un proceso de aceleración
gradual, inicialmente lento pero contínuo, culminando hoy con los conocimientos
científicos fantásticos que desafían nuestra comprensión. Y ese movimiento, que
se desenvuelve en progresión geométrica, hace rápidamente obsoletas las más
modernas invenciones, de modo que el tiempo se torna demasiado corto para
asimilar tantas informaciones.

Así, gran parte de esa multiplicidad de innovaciones puede encontrar mentes
refractarias, no aceptando verdades probadas inclusive en el plano práctico,
simplemente por no acompañar el progreso o por mero escepticismo.

En verdad, hasta hace pocos siglos la Tierra tenía forma de disco y era el
centro del Universo. Y pobre de quien osase no aceptar eso.

Al presentar nuestra obra, partimos de la suposición de que nada es imposible.
Si lo que se nos muestra parece algo completamente improbable, antes que lo
cataloguemos como misterio es necesario que lo estudiemos, para no exponernos a
la ridícula posición de mirar hacia atrás y tener que admitir verdades que
temerosamente rechazamos.

La primera vez que oímos hablar de una civilización intraterrestre, las
informaciones sugerían una especie de ficción. Sin embargo, dada la certeza que
tal asunto despierta en un grupo que, como el nuestro, tiene la mente siempre
abierta a nuevos conocimientos, procuramos estudiar todas las obras a nuestro
alcance que tratasen sobre el tema, de modo que fueron sorprendentes a nuestras
conclusiones, principalmente porque, a partir de cierto momento, vivimos más de
cerca las experiencias impresionantes que serán contadas a través de este libro.

Precisamente a inicios de 1984 recibimos una gran cantidad de mensajes a través
de uno de los médiums del Grupo de Estudios Ramatís, que en viaje astral recibía
la compañía de un Ser que se decía morador de un "mundo subterráneo",
perteneciente a una civilización poco más evolucionada que la nuestra. A partir
de ahí ese Ser comienza a relatarnos regularmente, describiendo con detalles,
diversos aspectos de ese pueblo.

Nuestra creencia a los referidos viajes se debe básicamente a tres argumentos:
en primer lugar, la idoneidad del médium. En segundo, estamos seguros de que él,
hasta entonces nunca había oído hablar de civilizaciones intraterrestres, a
pesar de dos fenómenos de contacto de segundo grado con esos Seres, cuyos
relatos estan referidos en la presente obra. En tercer lugar, muchas de las
informaciones contenidas en estos mensajes coinciden con lo que otras obras
vienen diciendo sobre el asunto, lo que nos permite adoptar una posición de
crédito total en relación a ellos.

Simultáneamente, otro médium del Grupo, valiéndose también de ese fenómeno del
desoblamiento, acompañado de una criatura intra-marina, en viajes reveladores a
las profundidades del océano, nos presentó impresionante trabajo, ejecutado por
un equipo de esos Seres, cuya finalidad es de interés vital para el Planeta,
amenazado de destrucción por las frecuentes radiaciones a que ha estado expuesto
últimamente.

¿Serían absurdas esas tremendas revelaciones?

Que el lector las juzgue a pesar de que, de nuestra parte, ya conocemos la
posición de la gran mayoría. Es posible que hasta ya nos espere una nueva
inquisición, no obstante, teníamos el compromiso con su divulgación y nada
podría convencernos en desisitir.

He aquí, apreciados amigos, nuestra contribución para aquellos que profundizan,
sin preconceptos, en busca del conocimiento y de la verdad. No pedimos que nos
crean, sino que sugerimos estudio.

Que estas informaciones puedan ayudar a traer nuevas luces, ya que revisten gran
importancia para todos nosotros.



Que cada uno haga su propio juicio y espere, hasta que nuevos descubrimientos
lleguen al dominio público, sobre aquello que aquí fue revelado.

Humildemente, ofrecemos nuestro trabajo a los estudiosos, enseñándoles los
sucesos en la continuidad de las investigaciones.

Prefacio

Compañeros,

Abran su corazón a la majestad del silencio.

Reflexionen sobre las innumerables oportunidades que dejaron escapar cuando
fueron llamados por la consciencia para penetrar en las profundidades de sus
propias almas, a fin de concederles intensamente la magnitud de la obra
universal.

Consideren los milenios desaprovechados en sus múltiples llegadas a este
Planeta, cuando, intempestivamente, rehusaron adentrarse en las puertas abiertas
de par en par de su propio progreso, para atender en su lugar a los llamados
extraños de sus necesidades, ya sea satisfaciendo su orgullo, sea atendiendo
compromisos ajenos a sus más nobles ideales planeados en la erraticidad.

Cuantas y cuantas veces trocaron la oportunidad de sabiduría y engrandecimiento
del amor espiritual por los laureles de la conveniencia social, atendiendo a los
apegos inmorales de la imprudencia y rehusando vehementemente la ayuda de sus
propios Guías, cayendo entonces repetidamente en las redes de las insinuaciones
del abismo, sin lograr satisfacción o resquicios de felicidad.

Aprendieron a caminar torpemente, cuando lo indispensable para su seguridad les
acompañaba justo a su propio paso, sin que sus sentidos espirituales percibiesen
tan importante aspecto.

Su libre albedrío, compañeros, les permite también rehusar una vez más esta
oportunidad, de conocer nuevas revelaciones, como vienen haciendo en el
transcurso de las eras -desconsiderar el trabajo de hermanos abnegados en traer
a ustedes la "Luz del conocimiento trascendental", en simplicidad literaria, lo
que muchos ya acogieron y asimilaron en las últimas décadas.

Nuestra voz, que no se calla, es portadora de las verdades necesarias para ser
reveladas en esta época, aunque muchas puertas se cierren a nuestras
aproximaciones, muchos intermediarios se rehusen a atender nuestro llamado, o la
conveniencia aparentando celo nos corte oportunidades esclarecedoras de anunciar
a la humanidad aquello que ésta ya se hace merecedora de incorporar a sus
conocimientos.

Muchos de los asuntos tratados en esta obra ya son de entero conocimiento
científico, no obstante, el rótulo confidencial viene determinando aquellos que
se pueden ofrecer. Por eso, hemos de valernos de sus experiencias mediúmnicas
para traer al público informaciones nuevas, a fin de aumentar su conocimiento
sobre esas importantes revelaciones.

Aquellos a quienes consideramos como jueces propensos, y que por la propia
actitud se reconocerán como candidatos al rechazo impertinente de nuestras
aseveraciones, convocamos a una retrospectiva de consciencia, a fin de que no se
repitan nuevos desaciertos en su peregrinaje, y en consecuencia se envuelvan en
el estancamiento sujeto a los espíritus rebeldes.

Quien tenga ojos para ver, que vea, dijo el Maestro.

Repetimos nosotros, aún hoy, con seguridad, exhortando a los hermanos para una
nueva visión conjunta del Universo, del Amor y del Bien Común.

Con la Paz del Señor.

Ramatís


Consideraciones Iniciales

Releyendo, con gusto, la magnífica obra de Caio Miranda -"ASI LO ESCUCHE DEL
MAESTRO" - me sorprendí tanto con un texto que él escribió en la presentación
del libro que me ví tentada a transcribirlo en este modesto trabajo, tal fue la
identificación entre su pensamiento y el mío respecto al asunto.

Vivía yo en aquellos días una especie de frustración por no poder pasar al papel
todo lo que necesitaba ser dicho en esta obra, por no poseer dones literarios,
aunque amo la literatura. Los MAESTROS vinieron a mi auxilio. Al comenzar la
lectura, vibré intensamente de alegría. Allí estaba, bajo mis ojos, la solución
al problema!



Que el querido Caio Miranda, donde sea que estuviera, bien sea con nuestros
MAESTROS, me perdone la osadía.

Margarida Pinho Carpes Presidente del Grupo de Estudios Ramatís

Palabras de Caio Miranda

Algunos lectores, posiblemente, no penetrarán el contenido de estas narrativas,
y así dejarán de sentir el sabor fantástico de las experiencias en ellas
vividas. Muchas personas, quiero creer, no estarán aún preparadas para las cosas
de ese nivel. Pero llegará su día, tarde o temprano, porque a nadie es dado
apartarse del proceso irreversible de la evolución cósmica y humana. Muchos,
probablemente, habrán pasado ya por situaciones y vivencias semejantes a
aquellas aquí descritas, pero no habrán tenido la serenidad necesaria para
meditar sobre ellas, para analizarlas con pureza de corazón y de ahí extraer el
mensaje, generalmente tan bello cuando desvelado.

Todas las personas, sin excepción, tendrán algo para relatar de su propia vida,
que llega al límite de lo inexplicable, pero por vía del precepto habrán
encarado el evento como producto del acaso o de la coincidencia, cuando no
atribuído a la fantasía o alucinación. Y así dejarán pasar las raras
oportunidades, a todos ofrecidas, de haber bebido de la fuente de la sabiduría
que borbotonea en el Silencio.

Muchos por temor o por ignorancia, han preferido evitar los contactos con el
mundo invisible, con los estados de la materia no percibidos por nuestros
sentidos físicos ordinarios, aunque posean dones innatos para hacerlo.
Despreciaron también la mayor riqueza que desde la cuna trajeron en las manos.

Todavía, cuando las solicitudes provenientes de esas ignotas regiones de lo Real
son por demás vehementes, el hombre es forzado a atender los llamados que
ocurren sin parar, retumbándole en el fondo del corazón. Porque si no lo
hiciera, tendría que luchar contra energías aplastantes, las cuales no podría
resistir por mucho tiempo. Sería un crucificado por fuerzas de solicitudes
opuestas, que terminarían partiéndolo en dos Seres incapaces de sobrevivir
juntos.

La ciencia occidental, en el mejor de los propósitos, hace clara distinción
entre aquello que denomina "concreto" y "abstracto", o sea, lo que por
convención llama "real" e "irreal". De esa manera, todo lo que se relaciona con
el psiquísmo humano, inclusive las imágenes mentales internas o externas,
pertenecen, para la ciencia, a la región de lo "inexistente" o de lo "no real".
Si bien que tal aseveración puediera ser verdadera para la especulación llamada
"científica", ella configura, no obstante, una premisa enteramente falsa para
cualquier aventura filosófica, llegando finalmente a constituir insensatez
cuando se trata de escudriñar los profundos problemas del Ser, del Dolor y del
Destino.

Todo monumental edificio de la Teología o de la Teosofía estaría construído
sobre los falsos cimientos de la irrealidad, caso dado el hombre se hubiese
limitado a admitir como real tan solamente aquello que sus precarios sentidos
son capaces de distinguir. No habría más razón alguna para que cualquier
religión continúe existiendo en la faz de la Tierra, ya que todos los hechos y
testimonios en que se basan, invariable y fundamentalmente, trascienden la
vulgar percepción humana.

El gran drama del Calvario, en el cual la sangre inocente de una AVATAR fue
derramada en el mayor y más sublime de los ejemplos, comenzó muchos años antes,
cuando el arcángel, envuelto en un halo de luz resplandeciente, anunció a la
madre de todo los hombres:

-AVE MARIA! EL SEÑOR ES CONTIGO!

A partir de ese inmortal mensaje, todo el monumento cristiano se ha levantado
sobre el testimonio de hechos y cosas desapercibidas por la aplastante mayoría
de la humanidad.

He ahí, sin embargo, que esos dos mundos, el llamado "real y el "fantástico",
obedecen a las leyes cósmicas soberanas, que nada tienen que ver con la
legislación instituída en la Tierra por la ciencia o conocimiento de los
hombres. Esta varía constantemente, mientras aquellas son eternas e inmutables.
Aquel que se apodera del conocimiento de las leyes que rigen la actividad de la
materia visible se ha de tornar un científico, pero el hombre que penetra el
secreto de las normas operativas del universo sutil, se habrá transformado en
Sabio. El científico enviará inventos a los abismos siderales, hará a las
criaturas humanas desembarcar en los planetas vecinos, desintegrará el átomo y
aprovechará la energía de la luz y del Sol para sus actividades rutinarias, pero
continuará ignorándose a sí mismo. Perdido en la vorágine de sus conquistas,
terminará exterminando a la humanidad entera.



Porque, finalmente, ¿qué son algunos de los hombres de hoy? ¿Quiénes son algunas
de las criaturas que están dirigiendo los destinos del mundo? Simples sombras
desorientadas en la búsqueda de la propia destrucción. Todavía, el gran y eterno
problema humano permanece aún a la espera de solución. Pues resulta que todas la
criaturas, sin excepción alguna, desean únicamente ser amadas y comprendidas.
Técnicos y científicos jamás tendrán capacidad para construir un mundo donde
todos puedan tener esas dos cosas indispensables para la felicidad. Mientras
tanto, los pocos que traspasan el límite de lo "irreal", fueron inundados por el
manantial del Amor que brota de las profundidades del infinito y se dearrama,
sin parar, en el interior del Ser. Estos seres dieron su sangre y su vida por
los hombres, porque sintieron que la humanidad tiene una sed milenaria de Amor.

Comprendieron eso por haberse conocido a sí mismos. Pero muy pronto su imagen se
perdió o fue alterada. Porque de inmediato surgieron los que empezaron a
negociar con aquello inmaculado que dejaron los Sabios, como patrimonio
espiritual para todas la criaturas. Los mercaderes de la Verdad Eterna, se
organizaron en sindicatos para dominar la Tierra. Inventaron rituales y
ceremonias de las cuales los Maestros jamás hablaron y consecuentemente
comenzaron a propagar que el camino del cielo sólo podría ser alcanzado por
intermedio de ellos. Establecieron, desde luego, los precios de ese comercio,
inclusive la jerarquía del asiento celestial enajenado en sus mezquinos clichés.

Para atemorizar a los ignorantes - oh, maldad de las maldades! -difundieron que
Dios recurría, de vez en cuando, a su ira, la justa ira de Dios, que cuando tal
acontecía, maltrataba a sus criaturas, vengándose de ellas como lo hiciera
cualquier Ser inferior.

No deseamos profundizar en las reminisencias de esas miserias. Preferimos creer
que las masacres que "en nombre de Dios" se hicieron fueron más el producto de
la ignorancia que de la ignominia, y proclamamos nuestra esperanza que jamás
oprobio tal vuelva a suceder.

Esta última visionaria expectativa se basa en el hecho mismo de que las más
ortodoxas doctrinas ya se encaminaron hacia un sendero de mayor tolerancia y
comprensión, mientras, que por otro lado, el progreso moral e intelectual de la
humanidad han reaccionado vehementemente contra el oscurantismo clerical.

Queda ahora, para saneamiento del mundo, que los mistificadores de todos los
tipos, sectas o credos, comprendan el mal que han estado haciendo a sus
semejantes y que dispongan de una mejor conducta, basada en la Verdad. Que los
que aún negocían con las cosas de Dios puedan entender que enseñar el camino de
la liberación jamás podrá ser una profesión, sino únicamente un ideal, para cuya
realización tenemos muchas veces que pagar, pero nunca recibir.

Y que aunque el corazón sangre algunas veces, aunque aquellos que encaminamos
hacia la Senda nos apuñalen por la espalda, es necesario siempre perdonar, y
sobre todo, amar siempre.

Porque sólo el AMOR podrá salvar al mundo.



Mensaje del Maestro Shami

"Queridos Amigos y Hermanos,

Cualquiera que sea el camino, los obstáculos se harán visibles.

Mientras sea día hay luz y podrán usarla como recurso de la propia visión
física.

No obstante, en el camino que andan en busca de sabiduría, el día se hará como
el resumen de las experiencias hasta entonces vividas por su espíritu. Pero las
tinieblas de la noche sólo se disiparán con la luz del esfuerzo y de la
perseverancia con que reafirmen su disposición para proseguir.

Sigo con mi Luz".

Maestro Shami


Nota: Mientras el médium psicografiaba, vió a un viejecillo simpático, de túnica
blanca, cabellos y barbas blancas, muy delgado, tipo asceta hindú, andando por
un camino estrecho y dejando sus huellas bien claras, un pie, tras otro, como si
el terreno fuese arenoso. En la mano llevaba un farol ardiente. En seguida él le
dice:

"Mediten no sólo en la primera lectura, sino a cada día, ésta les traerá nuevas
lecciones".





Colonia Submarina de ARMAT

1er. Viaje - 26 de Mayo de 1984

Dejé mi cuerpo a la mesa y me fuí en espíritu, sólo, hasta la puerta.
Esperándome allá estaba un ser de rostro como el nuestro, razgos bien finos,
pero sin cabellos. El cráneo estaba cubierto con una piel lisa, azul hosco (como
látex azul) y en lo alto de la cabeza había algo como una aleta luminosa azul,
semejante a un hilo de neón. Con relación a este detalle, quedé por largo rato
forzando la mente en el intento de entender aquella luz. Me intrigaba la
posibilidad de que alguien tuviera luz en el cuerpo¼Pensaba, fue un detalle mal
visto, mal interpretado. Me decía para mí mismo: eso es un casco, principalmente
por ser azul. Entonces recordé que al mirar el punto en que la luz azul de la
cabeza contrastaba con el resto del rostro, no veía nada que pudiese ser
levantado o separado. Fue entonces que recordé sobre los peces fluorescentes que
en películas y en fotos había visto, y admití entonces que aquel amigo era un
habitante de las aguas oceánicas, y que ese punto fluorescente en su cabeza
pertenecía a su cuerpo, así como las aletas, los brazos etc.

La aleta iniciaba en lo alto de la cabeza, se engrozaba luminosa en lo alto de
la cabeza y hasta la base del cráneo, al final del cuello. Esa luz fluorescente
hacia que su piel reflejara tonos suaves de azul y lilas clarísimos. El Ser
tenía un tórax bien desarrollado, equilibrado, brazos como los nuestros
(miembros inferiores no recuerdo haberlos visto). En ese punto razoné que no
tenía permiso de verle el resto del cuerpo.

El primer contacto con el Ser me hizo extrañar mucho sus rasgos de semejanza con
criaturas marinas. En lugar de piernas y pies, en la mejor de las hipótesis, tal
vez hubiese algo como la parte inferior de las mitológicas sirenas, y
probablemente me asustara mucho más, y por ignorancia desistiera en acompañarlo,
pudiendo perder el trabajo formidable que hoy se desenvuelve. Sobre los hombros
tenía aletas de colores verdes, azules, amarillos y violetas, dorados como los
de las plumas del pavo. La primera vez que las ví estaban abiertas, erguidas
sobre los hombros. Algo como espinas sostenían aquella piel multicolor. El hecho
es que la analogía que hice de la imagen de ese Ser con las de los peces me hizo
dudar por un momento en acompañarlo. Miraba hacia sus ojos claros, tranquilos,
de apariencia inocente como la de los niños, pero transmitiendo inteligencia
elevada, que me aguardaba con paciencia y tolerancia, dándome respuesta como si
supiese exactamente lo que yo estaba pensando. El me esperaba, dándome
oportunidad de pensar, razonar y decidir en acompañarlo o no.

El no me dejó sentir vergüenza por haberlo estado analizando, ni se ofendió con
mi mirada curiosa. Fue entonces que percibí su superioridad espiritual. En aquel
instante, me di cuenta de que si él había entrado a nuestra Casa, debería haber
tenido permiso de nuestro Mentor Espiritual. Decidí entonces acompañarlo sin
saber exactamente hacia donde, pues en realidad no tuve el valor ni el tiempo
para preguntarle. Atravezamos la puerta de la sala donde nos reuníamos como si
ésta no existiese. Subimos hasta tres metros de altura del suelo y nos dirigimos
en dirección hacia el mar, que a pesar de ser de noche, estaba de un azul
brillante como si fuese de día. En un segundo nos sumergimos en un punto como si
fuese la Playa de Camburi, en aguas someras cerca a la playa, siguiendo en
dirección al este. El amigo me hablaba como si estuviese dentro de mi cabeza. En
realidad, no sentía ni divisaba mi cuerpo material, sin emabargo sentía y veía
el mar, mismo que él me decía ya estaba comenzando a congestionarse con basura,
chatarra, restos, venenos, sobras, residuos de nuestra civilización, y de cierta
manera yo captaba sus pensamientos así: "Mira lo que están haciendo con nuestro
mundo". Yo me sentía mentalmente guiado para mirar en una dirección, donde veía
latas, metales, plásticos, restos de embarcaciones, materiales diversos,
comprometiendo el paisaje y perjudicando la flora y fauna de aquel mundo
submarino, escondido, y todavía desprotegido.

De ahí, entonces, me sentí como si volara dentro del agua, a una velocidad sólo
permitida al espíritu, así creo, porque sabía que había ido muy, pero muy lejos,
en un abrir y cerrar de ojos. Estaba parado frente a una cosa que parecía ser
una casa. Había una cerca baja y algas plantadas, con aspecto de jardín. Las
algas flotaban verticalmente, leves, según la densidad del agua, que no sé por
qué, impedía divisar con nitidez la casa, que parecía abandonada. La visión de
ese ambiente, casa y jardín, me parecía irreal por estar en el fondo del mar, lo
que me hizo pensar que fuera una visión simbólica. Era un lugar bucólico, no sé
explicar muy bien.

Esa serie de pensamientos frente a la casa fue la última cosa que ví en este
viaje submarino.

En el día del viaje durante el momento de estar frente a la casa abandonada,
sucedieron una serie de ruidos en el ambiente donde mi cuerpo físico descansaba
en superficie, lo que me hizo regresar a la realidad material. Me dí cuenta que
aquellos ruidos, de alguna manera, habían interrumpido mi viaje; quería ver y
saber más, creía haber viajado poco. Con todo eso, luego de describir el viaje
con los colegas del Grupo y, ahora, al comentarlo, concluyo que el viaje
realmente había terminado. Los ruidos sólo coincidieron con su final, y lo que
ví y sentí fue tanto, una conscesión tan sublime, que me emocioné por juzgar no
merecerla.



Abandonamos el lugar, rumbo a la superficie, a una velocidad tan sorprendente
que no recuerdo el tiempo utilizado en el trayecto de la casa submarina hasta la
superficie del mar. Para tener una idea de la rapidez con que salimos del agua,
a pesar de ya estar a unos 100 metros de altura, aún sobraba tiempo para
presencia el espectáculo del agua separándose, a la distancia.

Que el Señor los bendiga

Hermanos, aquí está el Amigo del Fondo del Mar, trayendo su saludo al Pueblo de
la Tierra, pero particularmente a ustedes que me trajeron a esta mesa de
estudios, gracias a la voluntad de Amigos que orientan en la tarea de esta casa.

Ya notaron mi gran dificultad para presentarme aquí - el hermano se refería al
gran esfuerzo hecho para incorporar- pero, estén seguros de que habrán de
aprender una infinidad de cosas que ni la propia Ciencia les dice ahora.

Anoten todo lo que sus médiums les digan sobre las estancias que hagan en ese
mundo submarino que aún es parte de su planeta.

En seguida, le hicimos algunas preguntas a este Ser:

¿El amigo es la misma entidad que llevó a nuestro compañero hacia el fondo del
mar?

-Si, soy yo mismo y estoy acompañado de otros mensajeros de apariencia igual a
la mía.

¿Podría respondernos sobre un asunto que fue leído por alguien en un libro o
revista?

-Si.

¿Al caer una bomba atómica sobre un lugar, las personas que ahí se encontrasen
tendrían su cuerpo astral desintegrado?

-La dificultad que encontramos en responder tal pregunta se debe a la falta de
expresión adecuada en la terminología humana. Habría necesidad de que ustedes
conocieran con profundidad la naturaleza del cuerpo astral, sólo así podríamos
responder de manera que fueramos entendidos. Todavía, dada la carencia de la
palabra exacta, podría el autor de ese asunto haber dicho "desintegrar el cuerpo
astral", pero no sería desintegración que anulase una existencia. Diremos
apenas, para que no queden sin respuesta, que no habría un aniquilamiento de la
individualidad, sino una repercusión íntima más allá del cuerpo físico que
ustedes tienen.

Ya me voy.

Queden con Dios.

Ersam

2do. Viaje - 9 de Junio de 1984

Sentí la presencia del amigo del mar. Lo ví más de cerca. Tenía los ojos castaño
claro, almendrados. Me preparé varias veces para acompañarlo pero no fuí,
dándome cuenta que podría ser necesitado para auxiliar en la incorporación de
algún hermano que presentía llegar. Por tres ocasiones fuí hasta la puerta y
regresé. En una de esas veces me quedé sentado en el banco cerca de la puerta.
El amigo me esperaba de pie, aguardando que yo me decidiera a acompañarlo. Fue
cuando ví a un viajero del espacio (así entendí que fuera), con físico semejante
al nuestro, de pié, atrás de uno de los integrantes del grupo. El viajero estaba
vestido de blanco, con detalles y casco plateados, abrió y levantó varias veces
los brazos, algunas de manera significativa, aunque para mí eso era una
incógnita. Me llamó la atención su rostro. Como si él leyera mi pensamiento, se
quitó el casco. Tenía razgos finos, piel clara, ojos azules y cabellos hasta el
hombro, también claros y casi blancos. No habló nada. Pero su rostro irradiaba
calma y paz.

Decidí entonces acompañar al amigo del viaje anterior. Cuando empezamos a
movernos en dirección al mar, me dí cuenta de que había una incorporación
dificultosa, entonces decidí regresar definitivamente. Pedí disculpas a ERSAM
(fue cuando él reveló su nombre) por el esfuerzo y tiempo perdidos. Quedé triste
con los trastornos, indecisiones y principalmente por haber tomado el tiempo de
aquella criatura. Sentí entonces que me venían a la mente una serie de
revelaciones:

1 - ERSAM es habitante de una ciudad submarina llamada ARMAT.

2 - Que si unieramos Trinidad o Martins Vaz a Fernando de Noronha con una recta,
y a partir de ahí construyéramos un triángulo equilatero, ARMAT quedaría situada
en ese tercer vértice.



3 - Conseguí divisar un aglomerado de construcciones simples, rectas, con
coberturas inclinadas que servían para captar energía y luz solar. Conseguí
también ver planos inclinados, formados por cristales de sal de la propia agua
del mar, aglomerados con precisión y manera científicas, encadenados por la
tecnología avanzada de los hombres de ARMAT. La luz del sol que incidía en cada
uno de esos planos se reflejaba y era sucesivamente reflejada en los siguientes
planos, hasta el fondo del mar, sin perder el brillo o el calor. Me pregunté al
respecto de objetos atravezando estos planos atómicos, como por ejemplo por
navíos, peces, etc. y recibí una respuesta sorprendente: esos planos pueden ser
atravezados sin que se perciba o que se afecte lo que le interfiere. No
obstante, una fuerza poderosa los recompone inmediatamente, sin perjudicar el
fortalecimiento de la energía y luz, teniendo a la vista que sobre cada ciudad
el aglomerado de planos era bastante extenso. Percibí también que esos planos no
son grandes, sin embargo forman un conjunto de trillones de ellos. La captación
de luz durante el día se asemeja a una lluvia maravillosa de luz cayendo sobre
los cristales de sal, vibrando en todos los colores conocidos, como si fuesen
millones de aguas-vivas (medusas). Un espectáculo inimaginable.

3er. Viaje - 30 de Junio de 1984

Me dirigí a la puerta. ERSAM me esperaba. Salimos volando. Presintiendo que yo
estaría sumergido en el agua, 18 horas, y llegáse a sentir frío, porque era
invierno, inmediatamente apareció en nuestro camino algo como una cápsula
transparente. Así la describo, ya que estaba dentro del agua y no me mojaba,
pero no veía los límites de esa protección. Esa cápsula me acompañaba donde yo y
ERSAM fuéramos. Sentí que nos sumergíamos en vertical. Inmediatamente nos
encontramos en un espacio inmenso, lleno de aire, bajo el agua. La falta de agua
por mucho tiempo en ese espacio me dejó intrigado. Apesar de haber recibido
intuición de estar en un punto contaminado del mar, no conseguía entender como
ellos podían vivir en ese lugar sin agua. No obstante, no recuerdo haber visto a
ERSAM en el espacio sin agua donde yo estaba, aunque supiése que él estaba
conmigo. Sobre la bóveda de la redoma de ese espacio ví el agua resplandeciente
de reflejos de luz en los cristales de sal. Era como si fuese una bola inmensa
sumergida. Donde tocaba el fondo del océano, en algunos puntos regularmente
distribuídos, había fuentes de luz poderosísimas, que ahora supongo fueron la
causa de aquella edificación singular y que aún entiendo, pudiese ser
transportada para cualquier otro punto del mar. Me vino a la mente que tal vez
fuese una estación en un lugar contaminado por desintegración de átomos
detonados por bombas. Hoy tengo absoluta certeza de que eso es así.

ERSAM estaba conmigo dentro de la cápsula protectora, cuando nos sumergimos en
el agua, lo que viene a probar que a donde íbamos él tampoco podía dejar de
humedecerse. Percibí también que donde había fuentes luminosas que sustentaban
el laboratorio ambulante, había aún alguna cosa que no pude comprender, tal vez
un filtro limpiaba el agua, recogiendo el residuo atómico y de alguna manera
encaminándolo, agregado in natura, de vuelta al medio ambiente. En ese mismo
día, fuí llevado a una sala oscura donde una pantalla exhibía lo que al
principio juzgué fuera una película. No se si la sala también estaba sumergida.
El pasaje de un espacio a otro fue brusco. En la pantalla, un hombre de alta
posición del gobierno, con traje militar, cuya nacionalidad no pude identificar,
andaba de un lado para otro visiblemente irritado. Sentí que estaba bastante mal
asesorado en el plano espiritual. Lo que al principio juzgué fuera una película
luego percibí que era algo como una tele-noticia tan perfeccionada que captaba
imágenes de cualquier parte en cualquier plano (físico y astral). Aquel espacio
era como si fuese un centro de estudios para comprensión del comportamiento
humano donde también se podía prever, con cierta anticipación, acontecimientos
amenazantes para la vida de los pueblos sumergidos y de los propios terráqueos.
Así, ellos podían ayudarnos y cuando eso no fuese posible por lo menos se
resguardaban de nuestras agresiones contra nosotros mismos y contra toda la
naturaleza.

Estaba cansado. Dormí durante el viaje, tal vez, por el hecho de que la sala
estaba oscura. Desperté de pie frente a la puerta. ERSAM me dejó ahí
delicadamente. En el día imaginé que tal vez pudiera haberse enfadado por
haberme dormido durante un trabajo tan importante. Se fue y no le pude agradecer
la compañía y el viaje. Agradecí entonces a Dios, pidiéndole que bendiciese a
ERSAM y su tarea. Hoy estoy seguro de que él se fue antes que yo despertara para
que no me sintiera avergonzado.

4o. Viaje - 30 de Julio de 1984

ERSAM me esperaba en la puerta.

Salimos en dirección al mar. Siempre tengo la impresión de que voy rumbo al
Este, en dirección al Atlántico. Hoy, sin embargo, me faltaba esa referencia.
Apenas sabía que iba en dirección al mar.



La inmersión vertical en esta ocasión me pareció diferente. Había algo como un
espacio vacío en el medio del mar, como aquel centro del remolino. Pude ver que
el agua rugía, girando velozmente alrededor del espacio vacío. Encontré el lugar
parecido con el espacio abovedado sin agua del viaje anterior. Difería apenas
porque había algo que no identifiqué: el orígen que generaba fuerzas gigantes
que movían el agua de manera indescriptible. Algo batía el agua como una inmensa
centrífuga. Recibí entonces la orientación de ERSAM, aclarándome que estabamos
en el Centro de Recuperación de Aguas Contaminadas, localizado en el camino de
una de las más poderosas corrientes marinas, que se supone queda situada en el
Océano Pacífico. De manera simultánea me fue proyectado un mapa mundi vivo. En
este mapa veía claramente que esa corriente fluía por la costa brasileña
viniendo del norte, bordeando el continente americano por el sur y siguiendo su
ruta por el Pacífico, donde en determinado punto estaba la usina. Quedé
maravillado y emocionado con aquel inmenso trabajo que cuidaba de la flora y
fauna marina y de la salud del hombre, porque a fin de cuentas ingerimos sal
marina, nos alimentamos de peces y uno de nuestros pasatiempos preferidos es el
baño de mar. Y para que eso continuara, nuestros amigos y hermanos trabajaban
día y noche a fin de que ese equilibrio no se perdiera después de la detonación
de armas nucleares experimentadas en alta mar.

Estaba pensando en ese trabajo paciente y sorprendente cuando de pronto sentí la
presencia de ERSAM frente a mí. En seguida su rostro se transformó en el de un
ser monstruoso, pero que de cierta manera guardaba rasgos suyos. Sentí en aquel
momento un gran pavor, por un instante olvidé todo, toda la obra maravillosa
hecha por ERSAM y su pueblo e imaginé que él me quería asustar y había preparado
una trampa. Quedé grandemente sorprendido por el cuadro horrendo que me fue
presentado bruscamente en la pantalla mental. En ese instante sentí que ERSAM
estuvo todo el tiempo a mi lado. Que aquellas imágenes horribles eran resultado
de las experiencias atómicas de la humanidad de superficie sobre los hombres del
mar. Ni por un segundo hubo censura en el aire. Tampoco me sentí avergonzado por
la obra maléfica de mis hermanos de superficie, porque percibía un significado
mayor, más allá tal vez de los sentidos, de todo aquel encuentro. En aquel
instante comprendí perfectamente que todos somos hermanos, no importando el
espacio, el planeta o la dimensión en que se viva. Me sentí más con valor al
observar el cuadro triste al frente como la proyección de una transparencia
sobre una gran pantalla. Los rasgos finos del rostro de ERSAM, su cráneo
redondeado e iluminado, se había degenerado. La piel fina y morena se había
tornado irregular, tosca como piel de un cocodrilo. El cráneo se tornó
puntiagudo, en lugar de aleta luminiscente había solo una cresta dura y negra.
No ví boca ni nariz, apenas unos rasgos en la cara asemejaban el lugar antes
ocupado por esas partes, en compensación; los ojos se había degenerado y la
pobre criatura poseía dos pares de ellos. La cabeza demasiado alargada, no había
semejanza alguna con mi amigo ERSAM. Era un cuadro bastante triste. Esas
visiones me barrenaban la mente. Vibraban denro de mí, sólo, en el vacío, en lo
oscuro.

Me recuperé nuevamente de la visión. No sabía si aún estaba o había yo regresado
al Centro de recuperación de Aguas. Por unos instantes estuve solo. Entonces
surgió un ser pequeño de apariencia igual a la nuestra; un hombre en miniatura.
Me miró de manera significativa. Salió en dirección a un tunel que se adentraba
hacia la tierra. Sentí de manera instantánea una simpatía por aquel ser. Fuí en
la dirección que él había seguido. Llegué cerca de la entrada del tunel, pero no
continué porque percibí que yo era muy grande para entrar allá. Esperé por
algunos instantes y como aquel ser no volvió a aparecer, entonces regresé al
lugar donde me encontraba antes de que él apareciera. Desde allá miré hacia la
entrada de aquel tunel. Allá estaba él, portando en su pequeña mano algo que
brillaba y reflejaba la luz y que se modificaba con vivas vibraciones. Entonces
él camino hacia mí y me entregó un bello cristal. Lo sujeté y le agradecí por
aquel lindo obsequio.

Nuevamente ERSAM estaba conmigo. Entonces mentalmente me dijo: Vamos, por hoy ha
sido suficiente. Ya hasta te has ganado un obsequio.

De manera casi simultánea ERSAM me hizo referencia a las criaturas marinas que
luchan contra fuerzas maléficas y que son responsables por algunos de los
secuestros de hombres y objetos en determinados puntos especiales del mar, como
por ejemplo en el área cercana a las Bermudas. De cierta manera, sentí que él
nos prevenía. Entramos nuevamente hacia el centro del remolino, protegidos como
al inicio del viaje y regresamos hacia a la puerta de la sala de reunión.
Agradecí a ERSAM por el maravilloso paseo mientras él regresaba al mar.

5o. Viaje - 11 de Agosto de 1984

Dejé la mesa y me dirigí a la puerta de la sala. Sabía que hallá encontraría a
ERSAM. Partimos en dirección al Este, asegurándome de su mano. No recuerdo
haberla visto antes. Cuando la tuve entre mi mano sentí que era igual a la
nuestra, aunque un poco mayor y me transmitía seguridad. Curiosamente la miré y
me dí cuenta de que era verdosa, cubierta en algunos puntos con pequeñas y
finísimas escamas en la parte superior.

Al aproximarnos al mar las cápsulas translúcidas aparecían envolviéndonos y nos
sumergimos en el agua de manera diferente. Nos sumergimos con los pies.
Inmediatamente, seguimos a gran velocidad haciendo un zig-zag abierto, siempre
con los pies precediendo al cuerpo, como si fuéramos tragados a gran velocidad.
Sabía que estábamos siguiendo la dirección norte sumergidos en el Atlántico.
Jamás había viajado en aquella posición. Entendía que estábamos en una ruta,
dirigiéndonos al encuentro de un punto determinado. Me surgió en la mente tres
palabras: Atlántida, Mar de los Sargazos y Triángulo de las Bermudas.
Seguidamente nos detuvimos frente a un plano translúcido inclinado, muy difícil
de ser percibido. Sentí que nos acercábamos a el, cuando lo ví girar.
Inmediatamente percibí que estábamos en otro lugar, otra dimensión. No conseguí
ver perfectamente las cosas. No sé definir si era agua o una neblina, sólo sé
que ví volúmenes grandes de objetos que asemejaban ser navíos y aviones. Tuve la
impresión de que hallá estaban guardados hace mucho tiempo, como si eso fuera un
gran depósito. ERSAM, quien estaba a mi lado me habló. Apenas sentí que era hora
de regresar. El regreso fue más rápido que un abrir y cerrar de ojos. Nada
especial aconteció.



De vuelta a la mesa de reunión, me preguntaron si ERSAM aún estaba por ahí.
Respondí que no lo estaba viendo. Querían hacer preguntas. Sugerí que las
hicieran, pues si él estuviera presente seguramente que no dejaría sin responder
tales preguntas.

1) ¿Es verdadera la historia de los monstruos marinos que han sido vistos en el
litoral Brasilieño?

ERSAM: La verdad es que las experiencias atómicas han producido tantos monstruos
visibles que no deben dudar de los que se transformaron por tales radiaciones,
en las profundidades de los océanos. Debo recordar que algunas especies aún
desconocidas, sin estar transformadas les parecerían feas, imaginen entonces
algunas que hallan pasado por un proceso de degeneración.

2) Estamos dispuestos a publicar un libro al respecto de la ciudad
intraterrestre visitada por uno de nuestro médiums en viajes astrales. Nos
gustaría saber si está usted de acuerdo con la publicación y si usted puede
colaborar con nosotros, a través del médium, dándonos informaciones sobre su
trabajo.

ERSAM: Desde el inicio ha sido esa nuestra intención: divulgarlo y, sin querer
herirlos, advertir sobre los peligros de los experimentos atómicos y nucleares.
La idea de divulgar esos contactos, sea de la manera que fuera presentada,
también es nuestro propósito.

6o. Viaje - 20 de Agosto de 1984

Aproximadamente a las 21 hrs. iniciamos los ejercicios de desdoblamiento.

Me levanté como siempre y me dirigí a la puerta de la sala. Desde allá, miré a
todos los que estaban reunidos alrededor de la mesa, incluso me ví sentado a la
cabecera.

Vale la pena mencionar que antes de iniciar este trabajo final, ya había
presentido que estaba siendo esperado por dos seres.

Anticipadamente, ya estaba ansioso por el viaje, en vista de la curiosidad que
despertaba en mí la vida diaria de estos seres, cuya tarea nos proponíamos
divulgar. Podía divisar el aspecto de la mujer. Sabía que en su cabeza había dos
filamentos de luz que salían de lo alto de los huesos temporales y describían
una curva suave hacia abajo, doblándose a la misma altura y se aproximaban atrás
de la cabeza para descender y juntarse en la base del cráneo.

Así realmente era ella, rápidamente lo noté. No había gran diferencia entre sus
facciones y las de él, que yo ya conocía. Sin embargo, no tuve tiempo de
apreciarla más detalladamente, pues de inmediato mis manos fueron tomadas de
manera enérgica, y me sentí como siendo asaltado y de inmediato ya estaba en la
calzada del lugar donde nos reuníamos, pronto para salir. Fue entonces cuando
noté que algo no estaba bien. Pensé un poco y transmití ideas a las criaturas,
algo como "¿Por qué tanta prisa?" y "Quiero ver mejor quiénes son ustedes". Miré
el rostro de mi amigo ERSAM. Había algo que no me inspiraba confianza. Sus ojos
eran huidízos, como si alguien usara una máscara bien hecha. Hoy, cuando
recuerdo eso, siento que si hubiera tenido tiempo de mirar un poco más, sabría
que era otra persona disfrazada. En aquel momento me sentí fuertemente atraído
para mirar a la mujer y percibí en sus ojos un brillo de perversidad sólo por un
instante porque entonces ella se carcajeó, levantó el brazo y me cubrió como con
una ala, una membrana translúcida, a pesar de ser gruesa, de colores mezclados,
que le unía el brazo al cuerpo. Me sentí entonces levantado para volar junto a
esos seres a gran altura. Sobrevolamos el mar y continúamos volando. Nuevamente
desconfié.

No distinguía bien en esa ocasión. Era como si fuese llevado al lugar sin que
supiera el camino. Entonces sentí que estaba en un lugar cercano a una gran
escalera muy inclinada y sin protección. No había casas cerca. Ví a una mujer
sola subiendo la escalera. Ella estaba de blanco y llevaba una bandeja con algo
como frutas. Parecía incoherencia¼

Quería regresar, me sentía sólo, engañado y abandonado por mi amigo. De repente
me pude percibir en lo alto, al final de la escalera. Rcuerdo que no quería ver
lo que acontecería. Estaba sentado en un pequeño banco. Coloqué la cabeza entre
las manos y me quedé pensando, queriendo regresar. Tenía la sensación de que
algo, como mi cuerpo que dejé atrás, fuera informado por el espíritu para
regresar pronto, pero había algo que me daba, al mismo tiempo, fuerza para
querer continuar, ir hasta el final. Entonces, se abrió en mi mente un inmenso
cuadro. No sé si era un videncia dentro del viaje astral, o si estaba en
realidad en el lugar presenciando lo que acontecía. No sabría precisar si el
tiempo era presente, pasado o futuro. Hoy estoy propenso a pensar que era
pasado.



Un bando de hombres-pez (???) seguía un barco desde hace tiempo. Era de día y el
sol atravezaba las aguas dando un color amarillo-esmeralda irreal a aquellos
hombres que seguían al pequeño barco. Instantes después, no sé como, sentí que
aquellos hombres hacían una corriente mental y pude ver que paralizaban a alguna
personas de la embarcación. Nuevamente ví que los perseguidores entonces
aumentaban el poder de concentración y una fuerza que identifiqué como
destructora y nefasta vibraba de manera extraña y agigantándose fue afectando
toda la materia existente dentro del círculo cerrado. El barco se fue tornando
gris como si fuera tragado por una bruma, como una proyección se fue
desvaneciendo con la llegada de la luz. Sentí que los tripulantes del barco
sufrían una muerte diferente, atroz por la novedad que representaba. No pude ver
el rostro de esos hermanos. Me fue permitido oir gritos pavorosos que me
hicieron imaginar la dimensión del sufriemiento ocasionado por aquel tipo de
muerte, algo como si fuera posible volver a una persona al revés, manteniéndola
aún viva. Imaginé que ellos quedarían como muertos-vivos en otra dimensión.

Regresé angustiado, triste y decepcionado por no haber encontrado a mi amigo
ERSAM.

Mentalmente preguntaba el por qué haber sido engañadao por aquellos seres
disfrazados, por qué había permitido tal cosa, y por fin pregunté dónde había él
estado cuando casi había sido secuestrado. Sentí entonces emanaciones de
seguridad y amistad. ERSAM, muy cerca de mí, me dijo que había estado junto a mí
todo el tiempo. Sentí fuerte emoción, sin embargo, me soprendió verlo retornar a
Armat, dejándome lleno de interrogantes.

7o. Viaje - 25 de Agosto de 1984

Me encontré con nuestro amigo en la puerta. No había duda de que era ERSAM. Ni
yo ni él mencionamos nada al respecto del viaje atribulado del desdoblamiento
anterior.

Instantáneamente después de haber tenido como último registro de localización la
calzada frente al lugar donde nos reuníamos, me ví frente al mar en la Región
Noreste de Brasil. Me dí cuenta, en el día del desdoblamiento, que estaba
planeando sobre aquella región, ya que era tan viva la reproducción de la costa,
sus contornos, el agua verde del mar en las regiones someras, translúcidas y
claras. Me fijé que, perpendicular al triángulo formado por la punta noreste del
Brasil y diagonal al Ecuador, había algo como una gran muralla en las
profundidades del mar. Después, en el fondo del océano, quedamos largo rato
observando aquella construcción. Había algo como cortes paralelos por donde
pasaba el agua, en toda la extensión de la barrera. No recibí informaciones de
ERSAM, ni conseguí captar sus pensamientos a fin de entender la utilidad de
aquella "usina". Recuerdo que sentí la voluntad de salir, ya que en aquel lugar
hacia mucho que permanecía sin entender el significado de aquella construcción,
pero había algo que me forzaba a continuar en el lugar. Entendí entonces que por
aquella barrera pasaba una corriente venida del Atlántico Norte, por el fondo
del océano. Llegando próximo al litoral noreste brasileño, que se encontraba
dentro del Atlántico, la corriente venía a la superficie cuando se aproximaba a
la plataforma continental. La barrera servía entonces para retirar las impurezas
contenidas en el agua y al mismo tiempo apartarla del litoral, desviándola hacia
la parte central del Atlántico.

Saliendo de ese punto, nos encaminamos en dirección a Armat. En ese momento
pregunté a nuestro amigo por el cristal que me ganara como regalo de aquel
pequeño hombre, en un viaje anterior. Me respondió que el cristal llegaría a mí
y que no me preocupara cómo ni cúando, pues lo reconocería; tal vez lo hallaste,
ganste o haste lo comprste, no importa pues sabría cual era mi cristal. Después
de esa respuesta quise hacer otras preguntas pero no sabía como formularlas de
manera específica pues siempre se me escapaban de la mente. Desistí en eso,
prefiriendo prestar atención a mi alrededor. Estaba en un lugar que imaginé como
si fuera una salón de clases. Todo lo que ahí ví y oí pasó a una velocidad
increíble, como destellos, no obteniendo detalles precisos sobre los
acontecimientos que ahí sucedieron.

Cuando salí del "Cinturón del Noreste" en dirección a ARMAT me ví en un lugar
claro, con agua tan limpia que apenas irradiaba una luz verde, así como nuestra
atmósfera acumula azul a la distancia. Había varios niños risueños brincando. Se
acercaban, subían, hablaban y se movían como pequeños peces flotando. Después
observé un salón de clases donde no había paredes ni techo, sino un límite en el
espacio, todo muy claro y silencioso. Los niños prestaban atención a un ser que
hablaba de modo tranquilo, transmitiendo paz, seguridad y sabiduría.



El tema del aula era algo como "Hay muchas moradas en la Casa del Padre". El
maestro iniciaba la conferencia hablando al respecto de nosotros, terráqueos,
que vivimos en ésta "Morada" llamada Tierra. Transmitía un inmenso amor por
nosotros y enseñaba que en todas las situaciones les cabría a ellos
comprendernos así mismo ellos fueran perjudicados no deberían desquitarse.
Deberían protegerse y después reparar los daños, causados por el desquilibrio en
el ambiente. Entendí que ese amor y esa comprensión podrían ser entendidos y
llevados a un grado hasta de sacrificio. El maestro insistía que debíamos ser
comprendidos, ayudados, respetados y amados, como se quiere a un hermano, como
se quiere a un niño. En ese salón había luz, color y sonido en una armonía tan
perfecta que imaginé que fuera el amor materializado. Salí de ese ambiente
sublime y me encontré en un lugar parecido al anterior. Una luz azul profundo
como la de la Luna aclaraba el ambiente con suavidad. El lugar vibraba como una
especie de magia. Ví entonces dos seres aproximarse uno al otro. Dos cuerpos
fluídicos caminaban el uno hacia el otro. Cuando se tocaron, primeramente en el
tórax, a la altura del corazón, ví centellar una luz. En seguida alzaron los
brazos. Los brazos izquierdos rodearon el cuerpo del compañero y quedaron con
las manos abiertas; los brazos derechos fueron levantados hacia arriba, como
fuente de captación de energía. Entonces, los cuerpos, de los pies a la cabeza,
fueron recorridos por ondas de luz y centellaron por algún tiempo, tres veces
con mayor intensidad. Recibí información de que el bebé estaba concebido y por
un tiempo, que no sé precisar, él se materializaría fuera del cuerpo de la
madre. El cuerpo fluídico se iluminaría y se haría más denso hasta nacer. Esta
última etapa no demoraría mucho. Imagino que con base en nuestro tiempo sólo
sería cuestión de minutos. Tengo la intuición de que ellos tenían conocimiento
de la hora exacta en que la criatura se materializaría, que sexo sería e incluso
sabrían quien es el espíritu reencarnante.

A partir de ahí las informaciones más completas me eran mostradas a través de la
videncia, donde tuve oportunidad de observar escenas oriundas de su planeta de
orígen. Recibí informaciones de que la alimentación era hecha a base de algas
líquidas dentro de cápsulas o tabletas, y entiendo que eso era absorbido
integralmente por el cuerpo. Si había algo que debía ser eliminado era muy poco,
como una transpiración, no contaminando el agua ni el ambiente, algo
completamente imperceptible. Los nutrientes recibidos de los alimentos variaban
de acuerdo con la energía captada por el Sol o niveles de cultivo en relación a
la superficie del agua, tiempo de colecta, edad de las algas, etc.

En relación a los medios de transporte, me fue revelado que no había carros ni
naves dentro de las inmensas ciudades. Ellos se transportaban velozmente cuando
lo necesitaban, tal vez a más de 80 km/h. Hacia afuera de la ciudad, o sea,
fuera de la protección anti-contaminante atómica, de un océano a otro, si es que
lo interpreté perfectamente, ellos se desmaterializaban en un punto y se
rematerializaban en otro.

Enseguida pregunté por las ropas, a pesar de nunca haberlos visto usando algo de
la cintura para arriba. De la cintura para abajo nunca me fue permitido ver a
algún ser, a no ser en esta ocasión cuando ví a los niños. Tenían dos piernas
como nosotros, apenas los pies eran un poco mayores, y donde tenemos dedos había
algo como pies de pato para nadar, sin exagerar al grado como las que
fabricamos. Los pies de mis amigos eran maleables, flexibles, translúcidos y
casi luminosos, con tonalidades predominantes de un verde esmeralda y verde
agua. Por momentos se movían rápidamente y por otros tan suvemente que parecían
tocados por una suave brisa. Ví que no usaban nada para esos movimientos, no
obstante, pregunté por desconfiar, si usaban algo adjunto y que no lo pudiera yo
percibir. El me respondió: fíjese en mí. Entonces miré su cuerpo de arriba para
abajo. No era nada diferente al cuerpo de los niños aquellos. Tal vez algo más
desenvuelto por la edad. Me dijo algo como que "no tenemos nada que esconder".
Los cuerpos son libres y lisos. Cabeza, tronco y miembros libres al movimiento,
como nuestro cuerpo. No había zonas genitales visibles externamente. Deduzco que
ya estaban libres del poder abrazador y esclavizante del sexo. Por lo que ellos
estarían viviendo un nivel altísimo de ejercicio de amor, caridad y comprensión.

Sentí entonces que era hora de regresar y ahora todos esas visiones vibraban
como destellos en mi mente confusa, por ser proyectadas y aprendidas tan
intensamente rápido. No ví o sentí el viaje de regreso. Estaba inmerso en todas
aquellas maravillosas revelaciones. Presa de inmensa emoción agradecí por todo y
retorné a la Tierra.

8o. Viaje - 27 de agosto de 1984

Nos sumergimos en el mar. Salíamos en una dirección ignorada por mí. Después de
un tiempo nos detuvimos frente a algo que supuse fuera una proyección, pero
después noté que había profundidad y un espacio tridimensional circundante.

Era parecido a una esfera grande, hecha de masa pastosa, de color azul-grisáceo,
que modificaba su superficie como si fuera rasgada por dentro, como si fuera
succionada desde el centro. Aparecían espacios huecos que, mutando y moviéndose,
desaparecían después dando lugar a nuevas variaciones, permaneciendo siempre
esférica; parecía estar viva.

Después ví el cuerpo de uno de esos seres unirse a su superficie y comenzar a
pasar por los mismos cambios, hasta ser absorbido por ella. Relacioné todo eso
con un proceso de muerte y desintegración de materia. Lo encontré algo
atemorizante porque me parecía que la persona iba para allá aún viva. Sin
embargo, no ví sufrimiento ni pánico. La persona se entregaba a los movimientos
de la esfera hasta ser integrado a aquella materia plástica mutante que parecía
tener vida.

No puedo afirmar si es así que desaparecen los cuerpos del pueblo de ARMAT, pero
lo que ví en el proceso fue muy parecido con lo que le ocurrió a ERSAM. Me
pareció todo eso grotezco, feo para ser visto. Me pareció que no era la muerte
concomitante con el grado de evolución, que consideré adelantado en todos los
sentidos, para el pueblo de ARMAT. Pero ¿quién soy yo para juzgar un proceso de
muerte si ni siquiera recuerdo como fue mi último pasaje?

Inmediatemente después de esas visiones todo quedó oscuro, como si me borraran
de la mente las escenas anteriores. Pienso que ese proceso fue hecho por mi
propia consciencia, pues cada vez que veo algo desagradable en el viaje todo se
oscurece.

El viaje continuó. Llegamos nuevamente a la Costa Noreste. Esa costa estaba
compuesta de un material oscuro, liso, entero y no era alta. El agua de una
determinada corriente que venía del Atlántico Norte era de alguna manera
presionada de arriba para abajo, siendo llevada a pasar frente compuertas
internas a gran velocidad, en fricción con algunos aparejos existentes, saliendo
clara y luminiscente. En esa región, después de la obstrucción, ví un tubo que,
por el método de succión, colectaba algas en gran cantidad.



Regresamos a ARMAT. Nos detuvimos en un lugar parecido a un patio interno de una
construcción griega antigua. Ví hombres con nuestra apariencia, con túnicas
blancas hasta los pies. Me espanté y sentí dificultad en comprender la presencia
de aquellos hombres de nuestra "Tierra" en ARMAT. Al poco tiempo fuí informado
que en su mayoría ellos fueron filósofos, médicos, profesores, etc., en fin,
espíritus adelantados que ya habían vivido en la faz de la Tierra y hoy estaban
encarnados en ARMAT, y que momentáneamente se habían presentado a mí con sus
últimos ropajes terrenos. Esto explicaría el amor que los habitantes de ARMAT
nos dedican. En primer lugar, por haber ya vivido en el Planeta, en segundo
lugar porque son espíritus bastante evolucionados.

Esos hombres, de cabellos blancos, piel clara pero bronceada por el sol,
conversaban en tono bajo, voces calmas, en una conferencia armononiosa, sin
ardor excesivo, pero con verdadera emoción. No escuché lo que hablaban, apenas
sabía que conversaban. Era como si viera por detrás de un vidrio transparente.

Después de esta escena ví un gran gimnasio cubierto. El techo era como un
caleidoscopio inmenso, vivo y colorido. Lo miré por largo rato, sólo entonces me
dí cuenta de que estaba en el medio de un simposio y la materia a tratar era el
amor al prójimo, el amor sacrificio, pero más útil, el amor por la humanidad; el
amor cósmico por todas las criaturas del Universo.

Ese encuentro irradiaba ondas de amor y calor que atravezaban el tiempo y el
espacio. Actuando de diversas formas en la faz de la Tierra en toda el aura viva
del Planeta, deshacía substancias deletereas y asfixiantes que envolvían el
orbe. Era un trabajo de una fuerza incalculable.

Sorprendido y emocionado regresé al lugar de reunión del Grupo Ramatís.

9o. Viaje - 3 de septiembre de 1984

Salímos de la sala de reunión, en dirección al Este, directo al mar. En cuestión
de segundos estabamos en ARMAT, dentro de un gimnasio cubierto o algo así, donde
no recuerdo haber visto agua. Sólo sé que lo que ví, oí y sentí, tal vez nunca
más lo viviré.

De lo alto caían flores, inmensas, suavemente, y venían acompañadas de música
desconocida. Era física, acariciante al cuerpo, suave, tocando a la gente, se
transformaba en luz y color que se desvanecía en perfume, diferente de como lo
sentímos aquí. Sin sofocar, era intenso, vívido, muy difícil de explicar,
nuestros sentidos son nada para vivir aquel espectáculo.

De ahí fuí llevado hacia un punto cercano a las Bermudas. Allá sentí a ERSAM a
mi lado. Estábamos en un lugar donde había varios barriles conteniedo material
radioactivo y entiendo que había hasta bombas no detonadas.

Fue rápida la visita a ese depósito. Regresamos hacia la dimensión Tierra, siglo
XX, 1984. De ahí partimos en dirección al polo norte. En la ida, entendí que
visitaría alguna ciudad intraterrestre pues tuve la certeza de que ahí había una
entrada hacia una de esas ciudades. Pero lo que ví fue un deshielo, grandes
bloques se desintegraban, y sabía que aquello era un trabajo que estaba siendo
hecho para equilibrar el clima, abatido por desmantelamientos devastadores y
criminales, por detonaciones de armas nucleares, deshaciendo los procesos
naturales milenarios que en conjunto formaban ciclos regulares de variaciones
climáticas. Todo preparado, quedaba ahora un trabajo inmenso a la espera de los
hombres intramarinos. Ese deshielo artificial siendo distribuído por las
diversas corrientes marinas y recorriendo todos los océanos volvería a
equilibrar el clima. Pero una cosa también quedó clara: los amigos del mar no
podían intervenir más allá de lo que les era permitido y creo que ellos sólo
estaban echando mano de esos recursos para que nosotros no destruyéseramos la
Tierra antes que llegara su tiempo. Tengo la seguridad de que cuando ese tiempo
se cumpla ellos no podrán más levantar un dedo a nuestro favor, aunque sus
propios corazones sangren de dolor, considerando el amor que ellos nos dedican.

Regresamos en dirección al sur. Pasamos sobre el Cinturón Noreste y llegamos a
ARMAT. En ese día me fue permitido saber que todo el alimento era hecho a base
de algas. Podían ser sólidos, en tabletas redondas o líquidos dentro de
recipientes pequeños, transparentes. Entiendo que se alimentaban muy poco, y por
lo que pude percibir, no llevaban alimentos para casa, tal vez se alimentaban en
el trabajo una vez por día, no tengo certeza.



También obtuve esclarecimientos al respecto del trabajo. Parte de la mano de
obra era absorbida para la fabricación de alimentos, otra parte trabajaba para
la agregación de cristales de sal que captaban la luz y la energía del sol a
través del agua. Otra gran parte trabajaba en los laboratorios diseminados por
varios confines del océano. Entendí también que había rotación en el trabajo, no
existiendo grupos específicos que lidiaran siempre con alimentos y otros siempre
con cristales, tornando rutinarion el trabajo. No existía diferencia entre las
tareas; las de apariencia más humilde eran las que sustentaban a la clase más
intelectual y sin la primera la segunda no exisitiría. Un amigo del fondo del
mar dejaba el servicio en un laboratorio de investigaciones anti-contaminación
nuclear y regresaba para trabajar con los cristales o alimentos con la misma
voluntad y alegría. Quiero dejar claro que estas explicaciones se deben sólo al
hecho de haber yo escuchado que confeccionar plaquetas de cristales sería tan
monótono, que si se diera el caso de que nuestra humanidad tuviera que enfrentar
aquel trabajo, se crearía de inmediato una clase obrera para enfrentar aquel
servicio árduo sin jamás dejarlo y una clase privilegiada para ejecutar las
tareas más amenas.

También supe que los habitantes de ARMAT tienen un período de infancia bien
corto, pero no sé decir a cuanto equivaldría en nuestro tiempo.

En ese punto resalto el hecho de que desde el 8o. viaje apenas sentí a ERSAM a
mi lado. Lo veo con cierta dificultad al inicio del viaje. De ahí en adelante sé
apenas que me acompaña de cerca.

10o. Viaje - 10 de septiembre de 1984

ERSAM llegó. Sólo pude verlo con mucha dificultad. Recuerdo que hacía un gran
esfuerzo para conseguir divisarlo y lo único que lograba ver era una imagen casi
transparente. Salimos en dirección al mar. Nos sumergimos inmediatamente.
Observábamos grandes remolinos de agua negra, densa y ligera en la superficie
del mar. No sé si el agua era negra por ser de noche o simbolizaba la
contaminación exagerada por los desperdicios que los de superficie tiramos al
mar.

En este viaje no sé exactamente porque sólo recorrimos puntos del mar
trastornados por fuerzas y corrientes atemorizantes. Nada puedo describir más,
porque a pesar de que el viaje fue largo, pasé todo el tiempo observando
fenómenos que inquietaban y sacudían al mar. En ese instante me vino a la mente
que lo que ví se refiere a lo que acontecerá en los días que anteceden a la
invasión de los continentes por el mar. Creo también que me fue mostrado el
descontrol del mar, caso dado no fuera llevado a cabo el trabajo de los hermanos
de ARMAT, aliviando y limpiando cada vez que abusamos del mar.


Aclaraciones Finales

ERSAM está vivo.

El trabajo forma parte de una misión de socorro, iniciada hace 50 años. ERSAM y
sus hermanos son voluntarios. Me fue aclarado que todo el equipo instalado en el
fondo de los mares tiene una capacidad de funcionar para poco más de veinte
años, tiempo suficiente para que se defina el futuro de la Tierra.

Ellos regresarán en naves espaciales hacia su planeta de orígen. Me fue dicho
que el cuerpo, asemejando forma y colores marinos, era usado para el mejor
convivir con la fauna de los mares. Se estaban partiendo ahora. Algunos ya lo
habían hecho. En ese instante ví naves saliendo del agua. Eran como platos muy
finos, de metal plateado, cosa bien común.

Supe también que sería más difícil a partir de aquel momento establecer nuevas
comunicaciones, lo que no significaba la imposibilidad total de nuevos contactos
en el futuro.

Mirando hacia ERSAM, intentaba evaluar el sacrificio de aquel pueblo.
Voluntarios, desafiando la vida en un planeta extraño, no llevaban absolutamente
nada de nosotros. No recibieron laureles ni aplausos, ni el Premio Nobel por
salvaguardar la vida en el Planeta Tierra, cuando reintegraron átomos y
transformaron los residuos atómicos y radiación, impidiendo que las aguas del
mar se tornaran vehículo de muerte, salvando la fauna y flora marinas.

Al frente mío, ERSAM ya no tenía aletas ni escamas coloridas. Más alto que
nosotros, piel clara, apariencia humana de los terráqueos, trazos de fisonomía
perfecta, apenas el filamento de luz permanecía en lo alto de la cabeza, como la
primera vez que lo ví.

Después de algunas reflexiones, le pregunté como podríamos agradecer o retribuir
tan grande trabajo. Me dijo apenas, que nosotros también algún día haríamos lo
mismo por otros pueblos, impulsados por el amor que pudiéramos desenvolver a
través de las experiencias infinitas vividas a lo largo de las sucesivas
jornadas en el plano físico.

AMAR fue el último verbo que él conjugó.

¿Qué amor es ese que desconzco, que hace que las personas salgan de sus casas,
dejen sus conquistas, para ayudar pueblos atrasados a que no se destruyan,
corriendo el riesgo de ellos mismos ser aniquilados, y acabada la tarea salir
así como si nunca hubiéran existido?

Esa interrogante, la guardo para momentos de reflexión, seguro de que el tiempo
me dará la respuesta, si no aquí, en algún punto de la eternidad.

Urge aguardar.



El médium que viajó con ERSAM

Mensajes de los Amigos Intraterrestres

1er. mensaje psicografiado

Queridos amigos, su trabajo es muy valioso, pero aún hay un largo camino por
recorrer. No se desanimen. Un día llegarán a la verdad y me encontrarán.

Rarafath Morador de uno de los Mundos subterráneos


2do. Mensaje

El túnel por donde usted pasó no era una cobra*, sino el "túnel del tiempo",
aquel que le llevó a las profundidades de la Tierra que está también habitada
por Seres de quienes usted vió el perfil. El cuerpo no le ha sido permitido aún
verlo. En breve lo verá. No se impresione, pues regresará allá otras veces.

Rarafath

*Palabras de la médium:

Cuando comencé mi viaje astral, me parecía que estuviera entrando por la boca de
una gigantezca cobra, lo que posteriormente me fue explicado que se trataba de
un túnel que conducía a la entrada de uno de los mundos subterráneos existentes
en la Tierra.


3er. Mensaje

Paz para todos.

El mundo que usted visita no está en el Universo**, sino en un mundo
intraterrestre; varias veces más le llevaré allá para mostrarle como es y como
funciona.

No se asuste.

Rarafath

**Aclaraciones de la médium:

En otro de mis viajes creí estar observando el Universo. Pero más tarde obtuve
la explicación de que se trataba de una "ciudad intraterrestre", asunto del
cual, hasta aquel momento, nunca había oído mencionar.


Habitantes

Los steltanos son un pueblo remanente de un continente que se hundió, pero, no
es la Atlántida. Los sobrevivientes encontraron, bajo la superficie océanica,
una entrada hacia el interior del Planeta, que llegó a ser su mundo
intraterrestre.

Este túnel submarino, cuando llega a su final, las aguas que lo recorren forman
una playa bellísima.

Los habitantes de este mundo intraterrestre son muy altos y delgados, sus
extremidades son finas y contraídas, sus cabezas son grandes y largas, no
teniendo cabellos ni pabellón de las orejas, con una cara estilizada y con ojos
oblícuos y boca prominente. Todos ellos son muy parecidos entre sí, como si
fueran copias.

Visité una familia constituída por un matrimonio y un niño. Su rutina durante el
día era más o menos la siguiente: por la mañana hacen el desayuno y enseguida el
hombre sale para el trabajo. La mujer lleva al niño a la escuela o guardería
infantil y después se dirige a su trabajo.



Al final del día hace lo mismo en el trayecto de vuelta a casa. Ahí entonces da
inicio a algunas tareas caseras que en realidad son poquísimas*.

En la noche el hombre se sienta confortablemente, coloca su lectura al día; la
mujer hace el arreglo de la mesa. El niño estudia frente a una computadora.

Todos silenciosos y compenetrados en sus respectivas tareas. Terminadas las
mismas se reúnen para conversar un poco y enseguida se van a descansar.

Según me informaron, la mujer no necesita de la participación del compañero para
quedar embarazada, pues ella posee ambos sistemas reproductores, tanto el
masculino como el femenino.

Para dar a luz, la madre búsca un hospital. El proceso del nacimiento es
indoloro. Me aclararon que cuando el bebé está por nacer, se desmaterializa
dentro de la madre y pasa hacia el mundo exterior materializándose nuevamente. A
partir de ese momento no depende tanto de sus madres como lo hacen nuestros
niños. Es como si fuera un animalito, una vez nacido, no demorará mucho y estará
caminando sin necesitar pasar por aquellos estados de arrastrarse, gatear y
andar. Su alimentación es simple, como también la de los adultos, sin ser
necesario que sea hecha separadamente como la de los terráqueos de superficie.

Cuando las personas sienten la aproximación de la muerte natural, búscan un
lugar tranquilo y ahí se volatilizan, se desintegran, no quedando nada. Las
personas simplemente se esfuman, desapareciendo en el aire.

*Nota de la médium:

En mis visitas por la ciudad, observé que nuestros hermanos intrarerrestres no
usan ropajes, evitando, por tanto, la tarea de lavarlos. La alimentación es
preparada en fábricas y es llevada a toda la comunidad. Me pareció que ellos
viven dentro de un socialismo altamente evolucionado. No hay, por tanto,
desperdicios ni basura.


Educación

En sus salones de clase pude constatar que los alumnos no dependen de profesores
para que les impartan las materias. Cada uno de ellos se sienta frente una
minicomputadora y las materias les van siendo impartidas en la medida de la
capacidad y aptitud de cada uno.

La enseñanza no está esquematizada ni estancada, no requiere de un currículo
obligatorio para todos al mismo tiempo como acontece en nuestras escuelas.

Visité un enorme laboratorio donde varias personas hacían investigaciones. Este
laboratorio tenía la forma de una herradura y las personas se mantenían sentadas
observando por intermedio de sus pequeños aparatos que tenían comunicación
directa con una gran pantalla situada al final de la sala, en la cual era
proyectada la figura de un cuerpo humano, sobresaliendo todo su sistema
vascular. Parecía entonces ser un salón de anatomía.

Cada alumno, por medio de su aparato, hacía sobresalir, en aquel sistema, la
parte que más le interesaba y todo eso era hecho con mucho orden.

En esa pantalla ví proyectada, posteriormente, la detonación de una bomba
atómica con su enorme columna de humo y su agresión a la naturaleza, quedando la
tierra quemada y desierta sin señales de vida. Fue una visión bastante triste y
deprimente.

Agricultura

La tarea de cultivo del campo es inmensa y el proceso de irrigación es aéreo.
Hay diversos tipos de hortalizas y legumbres plantadas, así como el cultivo de
extensas áreas de árboles frutales.

Las frutas y legumbres son cosechados, tratados y su jugo es envasado y
almacenado por un proceso totalmente mecanizado. Las zanahorias, por ejemplo,
son extraídas del interior de la tierra por aparatos y llevados hacia una
máquina donde son trituradas y su jugo sale ya embasado en garrafas que son
herméticamente cerradas.

De acuerdo a una explicación de Rarafath, todos esos alimentos que están siendo
guardados serán destinados a los futuros huéspedes terráqueos de superficie, en
los primeros tiempos de exilio, hasta que ellos se acostumbren con el nuevo tipo
de alimentación de los intratrrestres que es sintético.



Nota de la médium:

Según varios mensajes recibidos a través mío y de otros compañeros de nuestro
Centro Espírita, comunicaciones éstas, que estan de acuerdo con varias obras
publicadas en diferentes épocas y regiones del mundo, la Tierra está viviendo
los últimos estertores de un ciclo, de una civilización fallida, pasando sus
habitantes encarnados y su población astral por un proceso de selección final,
que viene siendo el "juicio final" tan hablado y previsto por todas las
religiones y por los nuevos profetas en los tiempo actuales.

Los escogidos, o los de la derecha del Cristo heredarán una nueva Tierra; no
desaparecerán en la hecatombe de los últimos días, tragados por maremotos,
terremotos, incendios, inundaciones, hambre, guerra, epidemias, etc. Serán antes
"arrebatados" o retirados en cuerpo físico de la superficie del globo por
hermanos extraterrestres e intraterrestres, y serán cuidadosamente abrigados en
alguna parte de este nuestro Universo, pues la "Casa del Padre tiene muchas
moradas", donde permanecerán por tiempo indeterminado, hasta que nuevamente
halla condiciones de vida en la faz del Planeta Tierra.

He ahí la razón por la que nuestros amigos y hermanos de Stelta se están
preparando para la hora decisiva, para el gran evento, cuando las Fuerzas
Supremas del Bien detengan toda esa confusión y locura que reina entre nosotros,
donde los auténticos valores que son las cosas del espíritu estan subvertidos,
subestimados y denigrados por los placeres inmediatos de la materia.

Nunca se vió tanto libertinaje, corrupción y violencia.

Se crea o no, el desarrollo de los acontecimientos no podrá ser evitado, a menos
que la criatura humana pase a amar a Dios por encima de todas las cosas y
procurase ser renovado interiormente; y sabemos que esa transformación es
difícil en los pocos años que nos restan, cuando desperdiciamos tiempo y
oportunidades durante dos mil años.

"Aquel que tuviera ojos para ver, que vea y oídos para oir, que escuche".


Deporte y Esparcimiento

Un día al llegar a Stelta, me encontré diferente. En esta ocasión era de noche y
Rarafath me dijo que me mostraría un poco la vida nocturna.

El pueblo de esta ciudad se dedica a diversas modalidades de deporte y arte muy
apreciados.

Visité un salón enorme donde grupos de cuatro personas sentadas alrededor de una
mesa jugaban lo que parecía ser ajedrez. Había también, en este mismo salón,
otros tipos de juegos que desenvuelven la mente y el raciocinio.

No ví juegos de cartas, ni bebidas siendo servidas a alguien.

En uno de mis viajes, nos detuvimos frente al Restaurante Interplanetario. Una
vez allá adentro, pude observar grupos de personas sentadas en mesas cuyas
sillas estaban de costado unas con otras, dispuestas en círculos por el salón.
Algunos conversaban entre sí, otros prestaban atención a lo que pasaba en un
pequeño palco donde artistas tocaban algunos instrumentos.

La luz era suave transmitiendo mucha calma.

Extrañamente no podía oir lo que ellos tocaban, ni lo que cualquiera de esas
personas conversaba. Me pareció que todo era telepáticamente transmitido.

Fuí también a un salón que parecía quedar en un estadio y donde varias parejas
jugaban algo parecido al ajedrez y otras personas de pie observaban con mucho
interés el desarrollo de los juegos.

Visité también un enorme teatro. Me pareció todo ahí muy interesante. La gente
en platea, atentamente, observaba los que pasaba en el palco. Lo que más me
llamó la atención fue el interior del teatro que no era revestido de ceniza como
ví en todos los lugares que visité, sin embargo, todo el teatro estaba decorado
con pinturas diversas, en las paredes y en el techo.

Los actores trabajaban vestidos, con ropaje de mucho colorido, belleza y
riqueza. Parecía una caracterización de nuestro mundo.

Al terminar el espectáculo todos aplaudían y más tarde se retiraron. Cuando
finalmente salimos, al apagar las luces no había nadie afuera y la ciudad
parecía dormida, sin embargo bella y ricamente iluminada.



En esa día había encontrado a Stelta diferente de las otras veces que la
visitara, es que era de noche y así conocí un poco de su vida nocturna.

Quiero mencionar aquí que a veces, en esos viajes astrales, nos encontramos con
seres extraños y feos que nos ocasionan pavor y fue lo que aconteció en esa
ocasión.

Cuando salí del Centro Espírita me encontré unos mascarones enormes. Tuve miedo
y regresé. Después hablé conmigo misma que no había porque quedar así
atemorizada, pues del lado de afuera Rarafath debería estar a mi espera. Regresé
y así fue lo que aconteció. El me extendió la mano como de costumbre y aquellas
figuras horrendas no molestaron. De regreso, al salir del disco a la puerta del
Grupo Espírita los seres extraños habían desaparecido. Todo estaba calmo.

Me despedí de Rarafath y entré.

Hice esta anotación para decir a las personas que tengan esta facultad del viaje
astral que ni yo ni otros mediums del Grupo tuvimos problema alguno en nuestros
viajes, pues tenemos siempre a lado un Amigo, aunque en algunos momentos no
podamos verlo, pero podemos sentir su inconfundible presencia.


Transporte

Los medios de transporte de Stelta, lugar para nosotros completamente
desconocido, son todos aéreos. Sus sistemas de comunicación son todos
computarizados.

Todas las conducciones transitan en el aire, encima de caminos o algo semejante,
tanto suben como bajan y hacen curvas en todos los sentidos.

Existe aquello que comúnmente llamamos "discos voladores", tipo pequeño, para
paseos y trabajo, con capacidad para tres pasajeros. Corren a alta velocidad y
son como nuestros carros o como aviones sin alas. Hay también transportes
colectivos que llevan gran cantidad de personas.

Ví unos transportes muy parecidos con nuestro trenes y que se mueven a través de
un sólo camino central desenvolviendo gran velocidad, siendo como ya mencioné,
aéreos. Hacen sus paradas predeterminadas en estaciones bien equipadas y
organizadas.

Visité también un "campo de aterrizaje" y para mi sorpresa estaban centenares de
"discos voladores".

Mi amigo y yo nos dirigimos a uno de esos "discos". Me dijo que en aquella
ocasión me lo mostraría por dentro y me daría algunas explicaciones al respecto.
Al llegar cerca del disco se abró automáticamente una puerta desdendiendo una
escalera. Entramos y encontré una especie de corredor con puertas de una lado a
otro, como si fuera un vagón dormitorio de tren.

Mi amigo aclaró que aquellas cabinas servirían más tarde para transportar a los
habitantes de la faz de la Tierra por ocasión del rescate, para que vivieran en
ellas momentáneamente hasta poder retornar a la superficie después que los
"acontecimientos previstos" hallan pasado.

La velocidad de esos aparatos es independiente de su tamaño o tarea realizada,
así como también de las maniobras efectuadas, tanto en sentido vertical como
horizontal. Su movimiento suave, cual hoja al viento, es simplemente
sorprendente

Industria

Visitamos una de sus industrias. Fuimos a ver como son fabricados sus "discos
voladores".

En un hangar bastante grande ví varios de esos discos ser fabricados en serie
por robots. En su línea de montaje tanto se producen los discos colectivos como
los de paseo.

Me dieron una explicación de que aquellas luces que vemos en sus variadas gamas
de colores son provenientes de la combustión del contacto con el aire
atmosférico.

En esa ocasión recibí el aviso de que no deberíamos aproximarnos, aquí en la
superficie, a una nave espacial, pues podríamos correr el riesgo de salir con
graves quemaduras debido a la radioactividad existente en torno del aparato;
sólo podríamos aproximarnos cuando fuéramos invitados a hacerlo, sin temor de
contaminación. Se sobrentiende en ese caso que el área en torno del aparato está
limpia.*



El sistema de propulsión de las naves es hecho por generadores de fuerzas que
queman el aire produciendo la combustión que lanza la nave a alta velocidad y en
todo los sentidos.

La fuerza gravitacional en Stelta fue dominada a través de procesos científicos
que nosotros los de la corteza terrestre podremos descubrir también. Es un
proceso, me dice el Mentor, que después de dominado pasará a ser muy simple para
nosotros inclusive en nuestros vuelos espaciales, en que no necesitaremos de
tanto combustible para los lanzamientos de nuestras naves.

En seguida, respondió la siguiente pregunta hecha por un compañero del Grupo:

- ¿Tenemos ya condiciones de desenvolver naves semejantes, en el estado actual
de conocimientos terrestres a partir de la energía atómica?

- Como dije anteriormente, las naves podrán ser hechas y serán, sin embargo, a
partir del dominio de la gravedad y no necesitarán más de la energía atómica que
en muchos casos es perjudicial al mundo, aunque actualmente venga prestando
muchos servicios. Será por medio de un sistema bien simple que ustedes dominarán
la energía. Este estado, el atómico, ustedes lo dejarán de utilizar en breve.

*En este día Rarafath me dijo que él ya había aparecido dos veces ante mí en sus
discos voladores. Ahora, estimados lectores, aprovecho la enseñanza para
contarles el avistamiento que tuve, realmente, en dos ocasiones:

- 1era. aparición:

En 1960, estaba pasando el verano con mi familia en la playa de Nueva Almeida,
para ser más exacta del lado de Joaripe, que en aquel tiempo era una playa
primitiva, contando con poquísimas casas, sin luz eléctrica, o cualquier otra
infraestructura, a no ser por los trazados de las calles. Nuestra casa quedaban
aislada por los lados y atrás, por el frente vivía una familia de Maratiba.

Mirando por la ventana, se veía solamente oscuridad y el cielo se destacaba más
con sus noches estrelladas. Cierta noche, después de cerrar toda la casa,
estabamos en la cocina que estaba iluminada por una lámpara, llegué a la ventana
para cerrarla y fue cuando quedé estática mirando hacia afuera y viendo un
enorme objeto que resplandecía con variadas luces de colores, y aquello se venía
acercando en dirección a nuestra casa.

Podría decirse que fuera un reflejo de algún tipo de luz, pero como ya dije no
teníamos iluminación pública y en esa noche el cielo no estaba tan claro, ni
estrellado, para haber cualquier tipo de ilusión óptica. Saliendo de mi estupor,
trémula de miedo, cerre la ventana y conté a mi familia lo que había ocurrido.
Todos querían ver, pero yo con mi prudencia y miedo no lo dejé. Sólo poco más
tarde, cuando tomamos valor nos propusimos mirar, pero ya no había nada del
objeto que se venía aproximando lentamente como si fuera a aterrizar.

- 2da. aparición:

Una madrugada de verano muy caliente en el año de 1969, dormíamos con la ventana
abierta yo y mis hermanas. Al poco rato, desperté, cosa que me acontece muy
raramente y, mirando por la ventana al cielo, ví un objeto que se movía a una
velocidad espantosa: subía y bajaba, hacía círculos, desaparecía, para enseguida
aparecer nuevamente con los mismos movimientos. El objeto estaba todo iluminado
con luces de varios matices. Quedé observando por largo rato, después nuevamente
el miedo me invadió y me tape la cabeza con la sábana. Después de algún rato me
destape y ahí estaba el mismo objeto en su movimiento para, de repente,
desaparecer de mi campo visual. Pensando que regresaría llamé a mis hermanas y
nos quedamos observando el cielo por algún tiempo, sin embargo no vimos nada
más. Después de esa segunda aparición, no volví a ver cualquier objeto estando
en vigilia.


Trabajo - Ciencia - Investigación

Pude notar en varias ocasiones que en una cúpula, situada en una torre muy alta,
varios seres estaban trabajando activamente con computadoras. Tengo la impresión
que de aquellos enormes paneles electrónicos parten todos los comandos de aquel
mundo extraño. Enseguida fuimos a la sala de "Control de la Tierra", donde en
una pantalla, de proporciones gigantezcas, aparecían escenas de lo que pasaba
aquí en la superficie. Sus experiencias, sus guerras, sus descubrimientos,
contaminaciones y el avance de su tecnología y de la ciencias, en fin, todo lo
bueno o ruín que la humanidad ha construído a su regreso.



Aprovechando la oportunidad de estar conversando y transladándonos de un lugar
hacia otro, le pregunté a Rarafath, por solicitud de alguien de nuestra reunión,
¿Cómo se presentaba él cuando me venía a buscar, si en cuerpo astral o de que
manera? A lo que él respondió:

- "En nuestro mundo ya evolucionamos bastante y por eso podemos transportarnos
hacia donde quisieramos, desapareciendo momentáneamente de nuestro ambiente y
retornamos enseguida a la forma material. Podemos transportarnos también así,
como le voy a demostrar ahora*, traspasando barreras, sean paredes blindadas,
vidrios cualquiera, o cualquier otro obstáculo.

Podemos ahora estar aquí y aparecer en el lugar más distante.

Podemos estar visibles para unos e invisibles para otros. Y es así como me
presento, visible para usted e invisible para los demás miembros que componen el
Grupo de Trabajo".

Visité también un enorme laboratorio donde trabajaban varias personas con tubos
de ensaye del tamaño de una persona y de material transparente como vidrio.
Dentro de esos tubos acontecía la materialización y desmaterialización.

La operación se efectúa del modo siguiente: uno de ellos entra en un tubo, el
operador activa los controles y la persona se desmaterializa y entonces se
rematerializa en el otro tubo. Todo eso en un abrir y cerrar de ojos. El Mentor
me explicó que ese sistema es utilizado en los terrestres que son llevados para
allá.

Las personas que pasan por este proceso, más allá de la transformación de su
forma humana en seres de forma y apariencia igual a la de ellos, se da también
una evolución moral e intelectual de muchos años hacia adelante de su estado
anterior. Era como nacer de nuevo en otra dimensión, en un mundo muy avanzado en
ciencia, moral y tecnología**.

Debe ser por ese motivo que en mis visitas nunca había visto allá un ser humano
como nosotros, naturalmente si fueran a vivir ahí definitivamente que sería
sometidos al citado proceso. Todos son tan parecidos que me recuerdan copias.

En el viaje del 10 de agosto seguimos el camino de costumbre, dirigiéndonos
hacia las montañas y bajo la base de una de ellas entramos por un tunel.
Llegando a la ciudad fuímos a un lugar muy parecido a un observatorio.

Entramos a un anfiteatro, nos sentamos y nos pusimos a observar a los
científicos quienes trabajaban con aparatos computarizados. Al frente de ellos
había una pantalla cóncava de aproximadamente 180° la cual reflejó lo que ahora
procuro narrar:

Primeramente apareció todo el sistema solar y, dígase por cierto que, lo que ví
amigo lector, creame, que es difícil, muy difícil, casi imposible de ser
descrito, por lo bello y trascendental.

En el centro se situaba el sol con toda su fuerza, luz y calor, surgían después
los demás planetas en tamaños y colores diferentes sobre un fondo azul puro.
Después, aparecía otro cuadro, ya en fondo oscuro, mostrando otros sistemas
solares y galaxias enteras.

Nos mostraban entonces toda la pantalla con una belleza indescriptible, como una
caja de terciopelo negro que se abría dejando ver brillantes y más brillantes.
Era el Cosmos en toda su inmensidad infinita, con la grandiosidad que sólo el
Soberano de Todo el Universo puede crear.

Una vez deshecho ese cuadro, volvieron a mostrarnos nuevamente el fondo azul con
la Tierra acercándose lentamente y ocupando toda la pantalla. Ví entonces la
capa atmosférica cubierta de nubes blancas. La imágen se aproximaba más, se veía
la división de las aguas y de los continentes cada vez más cerca, hasta
identificar un punto localizado en América del Norte. El punto era el Pentágono.
Vimos oficiales uniformados, con sus docmentos, unos entrando y otros saliendo.
Luego, a continuación apareció solamente la fachada de la Casa Blanca y después
la del Capitolio. Como en una película fueron surgiendo lentamente diversos
lugares del Planeta.

En Rusia apareció el Kremlin. De ahí saltamos hacia China y Japón con sus
templos y pagodas. A continuación fuimos a Irak con sus guerras. De aquella
parte del Globo empezamos a distanciarnos otra vez haciendo un retroceso. Los
colores y las formas eran tan intensas que nos daba la impresión de estar
apreciando en vivo todas esas cosas, "in situ".

Que bello y grandioso era todo aquello!¼.Agradezco al Padre por estos instantes
de raras bellezas que me fue dado admirar y postrarme espiritualmente frente al
poder y la gloria del Gran Arquitecto del Universo!

En esa inmensidad de la atmósfera identifiqué también una nave espacial nuestra
haciendo su viaje y varios satélites siguiendo sus órbitas.



Rarafath me comentó que todo ese trabajo es hecho ininterrumpidamente y con
mucho cuidado y exactitud. Que ellos procuran ayudar y suavizar en lo que fuera
posible la agresión de la humanidad a la Tierra para protección nuestra y de
ellos, pues con tantas pruebas nucleares, el suelo, aire y el mar quedan
contaminados y esa contaminación puede acabar por perjudicarlos, ya que ellos
también forman parte del mismo Planeta.

*Nota: Su demostración constituyó en pasar a través de la pared, como si allí no
existiera obstáculo al frente y después regresó. Por falta de un termino
apropiado diría que sus células se desintegran, traspasan la barrera y se
reintegran otra vez formando su cuerpo tangible.

**Nota: Queremos aclarar que no todos los terrestres rescatados por esos
hermanos pasarán por el citado proceso de evolución. Solamente aquellas personas
espiritualmente evolucionadas que aquí se encuentran encarnadas con la finalidad
de ejecutar una tarea específica. Al ser rescatadas pasarán por el proceso
descrito, pues la justicia divina no distribuye favores y no ofrece privilegios
a quien quiera que sea. "A cada quién será dado según sus obras y
merecimientos". Palabras del Maestro Jesús. Esta es la Ley.

Palabras de Alerta

Queridos hermanos,

Conforme prometí aquí estoy dándoles mi mensaje para cerrar este trabajo hecho
con cariño y sacrificio.

Quiero decirles a los lectores que lo que fue visto y escrito por esa médium es
un pálido relato de aquello que le fue mostrado.

Por así decirlo, fue levantada una pequeña cortina de nuestro mundo. No queden
sobresaltados con lo que les fue dado a conocer, pues lo que en nuestra Ciudad
existe está con el consentimiento de Dios, SER SUPREMO DE TODO EL UNIVERSO. Eran
necesarios estos conocimientos para que queden sobreaviso de lo que está por
venir. No se asusten!

En cuanto al personal del Grupo de Estudios, les digo que no se desanimen en sus
trabajos pues el campo sembrado del Señor es grande.

Les digo, que ustedes serán criticados por algunos y por muchos juzgados
insensatos, pero no hagan caso y continúen con ese trabajo trazado por ustedes.

Algún día, tal vez no muy distante, se les dará el crédito debido. Entonces
críticos e incrédulos se rendirán frente a la verdad de los hechos.

Les dejo una palabra de aliento y de esperanza: confíen en el CREADOR con todas
sus fuerzas y con toda su fe.

Estuve con ustedes por un tiempo en viajes astrales y en breve continuaremos,
pues ya les dije que existen muchas otras colonias subterráneas e iremos a
visitar algunas.

Quedamos aquí, velando por "su Mundo", del cual también formamos parte.

Los dejo en la paz de Dios y en Dios confíen.

Hasta en breve,

Rarafath (El intraterrestre que condujo a la médium en sus visitas, en cuerpo
astral, a STELTA, su linda ciudad subterránea)


Mensajes Finales

Hermanos,

Cuando parezca muy cercana la victoria de las Tinieblas y de la ignorancia sobre
la luz de los que sueñan;

Cuando parezca inútil la lucha por la paz por haberse agotado todos los
esfuerzos para ese fín;

Cuando el desentendimiento entre las Naciones supere el climax de la
desesperación;

Cuando astillas de violencias alcancen a los que trabajan en dirección del bien;



Cuando los horrores de la destrucción impriman en las criaturas las marcas del
desánimo;

Cuando el sonido de las trompetas de guerra retumben en los corazones amargados;

Cuando la devastación de las labranzas por las plagas consuman los últimos hilos
de esperanza; aún habrán de tener fe, pues habrá llegado la hora en que
llevaremos a aquellos que fueron escogidos, pues ellos mismos escogieron el
camino que los llevará hasta nosotros.

Arfat Habitante de STELTA, una ciudad intraterrestre


Salve hermanos,

Compañeros de jornada, amigos en el tiempo y en el espacio.

Cargo conmigo la ansiedad de quien tiene algo que transmitir a ustedes desde
hace mucho tiempo, la espera del momento oportuno que demoraba en llegar. Les
traigo la paz en nombre de todos los MAESTROS ASCENDIDOS y en nombre de RAMATIS,
uno de nuestros Maestros Mayores y les deseo la "liberación".

Caminar la jornada muchas veces presenta aspectos dolorosos, pero no deben
engañarse por promesas seductoras y atrayentes que, revestidas de ornamentación
luminosa, en verdad no tienen luz propia.

Caminantes, aunque tropiecen en una de esas piedras fulgurantes que reflejan
apenas rayos de luz dirigidos hacia ustedes, no teman, las próximas serán
menores, sin embargo serán valiosos tesoros.

No se perturben en esta marcha que asciende a las estrellas. La incomprensión de
algunos, a manera de insinuaciones destructoras, ha de ser para ustedes una
inyección de ánimo y disposición para el estudio, a fin de consolidar la
confianza de que saben a donde van, no dejándose abatir por las ofensivas,
porque la comprensión de su estado y de aquel que les persigue ya les es
patrimonio del propio espíritu.

En los cielos no se descansa y para ingresar en las esferas espirituales mayores
hay que entrenarse a través de la experiencia, venciendo los pedruzcos de la
obstinación, los atolladeros de la intriga y las celadas enemigas y encontrar el
atajo que reduce el tiempo de la caminata.

Adelante caminantes, el tiempo pasa.

Valor amigos, el tiempo vuela.

Fuerza compañeros, nosotros los esperaremos.

Hasta entonces.

Paz con todos.

Paz en nombre del MAESTRO.

(sin firma)

Nota:

Fueron vistos por el médium dos intraterrestres. Eran altos, delgados, brazos
largos, ausencia de cabellos, cabeza grande, ojos oblícuos, bondadosos,
inspirando paz y confianza. Muy simpáticos. Salieron riendo y haciendo ademanes
para el médium.

Este mensaje fue psicofónico.